01 Abr 2019 por #Entrevista
Con más de 20 años viviendo en Puente Alto, el ingeniero electrónico Luis Torrejón tiene una extensa trayectoria dedicándose por completo a la música, y trabajando en producciones de destacados y emblemáticos artistas, tanto a nivel nacional como internacional.
Con un semblante sereno, tan característico como su vestimenta; marcando un sello propio con sus clásicos suspensores y boina negra, ingresa al Teatro de nuestro Centro Cultural el reconocido ingeniero electrónico Luis Torrejón. Descendiendo los escalones hacia el escenario, tomado del brazo de su hija Tatiana, Torrejón observa las grandes dimensiones del Teatro. Terminado el trayecto, sube al escenario, y toma asiento en el banquillo instalado junto al piano, al centro de la gran plataforma, para contarnos sobre su educación porteña, vivencias en su querido Puente Alto, vida profesional y para darnos su opinión sobre la labor que desempeña actualmente la Corporación Cultural en nuestra comuna.
E: Don Luis, ¿qué nos puede contar sobre sus años en Valparaíso?“Estudié la primaria en Los Sagrados Corazones de Valparaíso, la secundaria en el Liceo Eduardo de la Barra y luego en la Universidad Santa María; egresé como ingeniero, aparte de unos posgrados y cursillos que hice en la Católica, de electrónica, y otros en la Armada. Y de chico jugué por «el Wander»”.
Luego de referirse a su educación en Valparaíso, Torrejón esboza una sonrisa al mencionar sus orígenes puentealtinos: “bueno, hace 20 o 25 años me vine a vivir acá, al sector de Los Prados 4. Mi hija vive cerca también. El tiempo pasa y uno no se da cuenta, son bastantes años. Estuvimos en 3 casas hasta que compramos esta y nos quedamos, en Avenida México”.
E: Y luego de tantos años ¿cuál es su impresión sobre la comuna?“Hay lugares muy bonitos como Las Vizcachas, pero no siempre se da la oportunidad de ser constante. Porque yo tengo actividad todavía, y me cuesta tener tiempo para todo. Además muy cercano a la cordillera, le da un color especial a Puente Alto, muy distinto a otras comunas. Es muy agradable, y bueno, aquí vamos a seguir”.
E: ¿Y qué nos puede decir sobre sus inicios en el mundo de la música?“Me vine a Santiago en 1959, contratado por la compañía RCA Víctor, para la parte de electrónica. Un día hubo un problema en el estudio de grabación, yo fui a verlo. Los músicos llegaron, todo el mundo llegó, y el técnico no estaba. Al teléfono, el gerente me dice: «¿Lucho, te atreves a grabar?», yo le dije: «no tengo idea de grabar, pero si hay que hacerlo, hagámoslo». Grabamos, y de ahí no paramos.
E: Es muy común hablar sobre compositores, cantantes o productores, pero ¿cuál es la función que desempeña un ingeniero electrónico, en términos musicales?“Mira, como ingeniero electrónico uno conoce todo lo que es el equipamiento por dentro y se cuida mucho lo que se hace. Generalmente se pasa una pinturita. Similar a un pintor, al cual le entregan un telón, la pintura, la brochita, los pinceles y dicen: «mira, esta es la imagen, esto es lo que queremos». Bueno, eso es lo que uno tiene que hacer; ponerlo bonito, que la gente lo digiera”.
E: Y sobre el resultado ¿cómo describiría la influencia que usted ejerció en estas producciones?“No es para tanto, lo mío es una pequeña parte. El que canta, el compositor, ese es el importante; el músico. Hay canciones que quedan, y no es porque las repitan tanto en la radio. Es porque la construcción de la melodía está bien hecha: tiene una introducción, interludio, fases bien hechas, hay una progresión, que va de acuerdo con el criterio de la gente. Eso es la música, hacer que la gente lo digiera bien, cada tema que hacemos tiene que ser el mejor del mundo”.
E: Don Luis, y considerando su extensa trayectoria ¿podría mencionar algunos de los artistas con los que ha trabajado durante todo este tiempo?“Según un informe de una revista de audio inglesa, grabé 11.646 long plays (discos de larga duración) en casi 30 años, ahí los empecé a contar. Ahora voy en 11.802. Las primeras grabaciones que recuerdo: «Los de Ramón», el grupo folclórico «Los Provincianos». Bueno, Pedro Messone, Violeta Parra, por supuesto, Víctor Jara, Rolando Alarcón, el «Pollo» Fuentes, la Cecilia, Gloria Simonetti, Ginette Acevedo. Hay reconocimiento y siempre es afectivo todo esto”.
E: Es una cantidad impresionante de músicos y discos. Además, varios de estos artistas llegaron a ser muy emblemáticos, ¿cómo percibe ahora la experiencia de haber creado música con ellos?“Alabo lo que hicieron. Hay canciones que quedaron marcadas. A veces mi esposa, que no le gusta la música, porque le quitó al marido, baja la escala de su casa y viene silbando o cantando una canción que yo grabé. Es agradable cuando ellos «pegan». Me conmueve sí la cantidad de gente que parte, es una lástima (baja el volumen de su voz, manifestando cierto pesar). Pero fue una satisfacción muy grande grabar con Fernando Montes, Valentín Trujillo, todos estos viejos son músicos buenos, los quiero a todos en general. Es mi familia musical. Da satisfacción saber que hoy es reconocido Víctor Jara, Violeta Parra, ¡qué bueno!, fue una mujer tremenda. Margot Loyola, tanta gente”.
E: Entendemos que esa familia musical se creó por la gran dedicación que tiene a su trabajo. Imaginamos que no fue fácil complementar esto con su vida familiar.“Personalmente admiro a mi mujer. Pensemos, 30 años más o menos, y empezaba grabando a las 9 de la mañana, hasta las 5 de la madrugada, todos los días. Ella hizo de papá y mamá. No fue la típica persona que dice: «ya, me aburrí». No, ha sido siempre fiel y aquí estamos, más de 60 años casados. Una gran mujer. Pero después uno se da cuenta, y la familia paga un precio. Por dedicarte mucho a una función, tienes que abandonar otra. Tengo cinco hijos, todos grandes. Ahora me respetan mucho sí, por lo que he hecho, les agradezco mucho eso. Tampoco fui un mal padre. Nunca fui amigo del mal vivir, no tenía tiempo. Mi tiempo más complicado es cuando voy a tomar un café cortado, nada más”.
E: Con su trabajo además debió conocer diversas culturas y países ¿qué podría decirnos sobre estas experiencias?“Me gusta mucho Europa, por los equipos Neumann. Las técnicas son muy buenas. Estudié alemán, fui al instituto que está en Esmeralda #650 (Instituto Chileno Alemán De Cultura). En Alemania hice un posgrado de ingeniería musical, ahí grabé con Bert Kaempfert, en Hamburgo, era una de las figuras (tararea una canción de Kaempfert, siguiendo el compás con sus manos). También estudié inglés. Estuve en Inglaterra, ahí grabé con Elton John; cuatro temas, porque yo era el ingeniero que le grabó a figuras como Pablo Neruda, Violeta Parra, fue por eso”.
E: Grandes artistas nacionales e internacionales ¿y qué siente al ver a nuevas generaciones escuchando canciones en las que usted participó y que fueron lanzadas hace tanto tiempo?“La Sonora Palacios (tararea canción “Un Año Más”). Lo que te explicaba, puede ser una canción simple, pero con uno o dos giros melódicos, una secuencia, progresión y una métrica adecuada, eso puede encajar. Y esa vez grabamos como un tema más. Si hay una buena sonoridad y lo aplicas bien, se hace popular después. Hoy se habla mucho de la canción antigua, los recuerdos. Yo hablo de la música de siempre, no del año que la grabamos. Hoy felizmente siguen tocando a Violeta Parra, que tiene 50 años eso, porque es música. La música bien hecha va a ser de todos los tiempos”.
"Hoy felizmente siguen tocando a Violeta Parra... La música bien hecha va a ser de todos los tiempos".
En dos oportunidades Torrejón visitó nuestro Centro Cultural, recorriendo los diversos espacios, creados para satisfacer las necesidades, deseos y demandas de los vecinos de Puente Alto en el ámbito artístico-cultural.
E: Don Luis, luego de visitar nuestro Centro Cultural, ¿qué nos podría decir sobre las instalaciones que conoció?“¡Esto es fenomenal! Y no es fácil, cuesta mucho. Alguien que gobierna en las alcaldías, está pensando siempre en el bien de la gente, pero que a su vez dejen una cuota a la cultura, es maravilloso. Es muy lindo, tienen todo. Hablaba el otro día con un músico, que es profesor de ustedes, y decía que tenía algo de 180 chicos estudiando música, ¡extraordinario! Fíjate que en los colegios han eliminado prácticamente la música, cuando eso les ayudaría mucho a los niños. Con toda esta infraestructura, más su gente, no es solo lo que hacen ahora, sino lo que va a venir. Y van a ayudar a la la cultura de la gente. Por eso, ojalá que todo vaya bien, de la mano de quienes dirigen y están a cargo”.
Finalizada la entrevista, con el fin de inmortalizar el momento, Luis Torrejón es fotografiado, abrazado por su hija Tatiana, frente al piano del teatro de nuestro Centro Cultural de Puente Alto.